La importancia del teletutor en la modalidad de formación “e-Learning”


Buenas,

Vamos a centrarnos en una modalidad de formación de gran relevancia en la actualidad, debido a la comodidad de ejercercerla: “La teleformación (e-Learning)”.

Muchos son los requisitos a cumplir para que esta modalidad de formación se desempeñe de una manera correcta.

Por un lado, el diseño del Campus Virtual repercute en la calidad de la formación, cuyo principal objetivo es que los alumnos/as cumplan con sus expectativas marcadas. En definitiva, ha de ser una herramienta puramente eficiente.

También hay que tener en cuenta la programación de las materias que se imparten, así como la calidad de los contenidos. En ningún caso se debe crear confusión en los alumnos/as respecto a los pasos a seguir para poder realizar el curso.

Está claro que no es lo mismo tener un profesor que te pueda solventar tus dudas de una manera personal a tener un “teletutor”. Ahí es donde radica el principal problema de esta modalidad de formación, ya que la distancia existente entre el alumno/a y el tutor puede llegar a causarle un sentimiento de soledad y aislamiento que haga que vaya dejando poco a poco la formación.

Para solucionar este problema, el “teletutor” ha de seguir unos criterios:

–         Acción de motivación sobre el alumno/a.

–         Favorecer un clima sociable y de cordialidad entre los alumnos/as. Todo esto es posible con la creación de actividades tipo “foros”, “chats”, entre otros.

–         Adaptar explicaciones teóricas a través de ejemplos y ejercicios prácticos para que no resulte demasiado monótona la acción formativa.

En definitiva, el “teletutor” ha de mantener con ilusión al alumno/a durante toda la acción formativa al mismo tiempo que hace que se cumplan las expectativas y objetivos marcados.

¡Un saludo!

¿Cómo prevenir el estrés?


¡Buenos días a tod@s!

Éstos son algunos consejos que pueden ser de gran ayuda si quiere evitar que el estrés haga acto de presencia en su vida:

No trabajar siempre al límite de las posibilidades. Aprender a medir las fuerzas, para poder realizar todas tus actividades sin apresurarse.

– Tratar de ver el trabajo que se tiene que hacer y los fracasos como desafíos que le ayudarán a mejorar como profesional.

– Realizar un descanso, si se observa que se está estancado en la elaboración de un trabajo, y retomarlo más tarde.

– Aprender a delegar en los compañeros aquellas tareas que no se pueda acometer.

– No descuidar las horas de sueño, ni el tiempo para comer.

– Intentar no dejar trabajo pendiente, pues podría provocar más ansiedad.

– No subestimarse y confiar en las posibilidades personales.

Separar la vida personal de la laboral. Cuando se llega a casa, desconectar totalmente de los problemas de la oficina. El sosiego, la quietud y el reposo son la mejor receta para reducir el riesgo de padecer estrés.

– Practicar algún tipo de deporte.

¡Sonreír!

– Asumir que siempre urgen tareas no planificadas, que se incorporan a nuestro plan de trabajo.

– Debemos ser conscientes de las virtudes y limitaciones de cada uno. Conocer hasta dónde se puede llegar, y sobre todo, qué podemos llegar a hacer.

¡Un saludo a tod@s!

La “formación” y el “éxito” van unidos de la mano


¡Buenos días a tod@s!

Hoy queremos centrarnos en la importancia de la formación:

La formación, ya sea de una manera u de otra, lleva aparejada un intento de mejora de aquellos a quienes va dirigida; de un incremento de sus potencialidades, de sus habilidades, de sus aptitudes y características; entre otros.

Desde el punto de vista empresarial, se considera como el incremento del potencial de la empresa a través del perfeccionamiento profesional y humano de los miembros que la componen.

La formación es una fuente de ventaja competitiva. La satisfacción de las necesidades de formación de la empresa representa un incremento de las facultades del personal debido a la formación adquirida.

Para llegar a alcanzar estas metas, la empresa ha de relacionar sus objetivos generales, las necesidades propias de cada departamento, así como las demandas colectivas e individuales de los trabajadores.

Desde el punto de vista económico, los programas de formación impartidos por una empresa, son realmente una de sus más adecuadas inversiones.

La empresa que tiene un personal con un buen nivel de formación y que actualiza sus competencias con fórmulas nuevas que vayan apareciendo y que tengan relación con sus actividades, tendrá muchas posibilidades de superar sus problemas que aquellas otras que no dedican el relieve que efectivamente tienen las actividades formativas. La formación es inversión y no gasto.

Al mismo tiempo hay que tener en cuenta que el personal con una buena formación se siente más seguro de sí mismo, porque es consciente de saber resolver los problemas que le vayan surgiendo.

Espero que os haya servido. ¡Un saludo a tod@s!