Cómo hablar en público: 11. Desarrollo


Durante el desarrollo del discurso se expondrán aquellos argumentos principales que sustenten la idea defendida por el orador.

Hay que ser muy selectivo en la utilización de argumentos de apoyo (máx. 4 o 5).

En este desarrollo no hay que extenderse más allá de lo necesario. Ya se ha repetido anteriormente que debe primar siempre el principio de brevedad.

No hay que abusar de los datos, de los detalles (ocultan los aspectos fundamentales).

Hay que dar exclusivamente aquella información que sea realmente relevante.

El desarrollo debe ser ágil, combinando conceptos teóricos, ejemplos, datos estadísticos, citas, comparaciones, anécdotas e incluso incluyendo algún toque de humor (permite acercar el discurso al público).

Es conveniente que estos ejemplos, anécdotas, citas, etc. sean relevantes, vengan al caso y no se utilicen simplemente para tratar de impresionar al público con los conocimientos que uno posee (el público rechaza la pedantería).

El desarrollo debe ser equilibrado, repartiendo el tiempo entre las distintas partes que se van a exponer, evitando extenderse en demasía en un punto determinado y pasar “de puntillas” por otro igualmente importante.

Se utilizarán, si es posible, medios de apoyo (pizarra, transparencia, etc.), con idea de ir alternando la palabra con la imagen, dando movimiento a la presentación y evitando la monotonía.

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Las redes sociales como futuros currículums


Los expertos en Recursos Humanos destacan la importancia de las redes sociales para adquirir nuevos empleados, que sustituirá al currículum en un futuro muy próximo.

El currículum como tal tiene los días contados, ya que el auge en la utilización de las redes sociales, tales como LinkedIn y Facebook, hace que las empresas tengan mayor información acerca de la persona a contratar. El detalle de los perfiles es más completo, las redes sociales cada vez se utilizan más entre la población más joven y el contacto es más directo.

El proceso de selección de las empresas es más efectivo porque se aprovecha más el tiempo y no se pierde en las entrevistas. Según los encargados de RR.HH. de las empresas, el tiempo dedicado a las entrevistas es menor gracias a la información adquirida mediante las redes sociales y utilizan esta misma para ver el tipo de persona que son los candidatos al puesto ofertado.

¿Qué hacer con el perfil?

Las empresas investigan los perfiles para conocer personalmente a los candidatos. Entonces, ¿debemos tener especial cuidado en lo que se muestra en nuestros perfiles públicos online? La respuesta, obviamente, es sí.

No necesariamente el comportamiento en las redes que se muestra a través de nuestro perfil puede afectar a conseguir o no un puesto de trabajo, pero sí que es una fuente de información extra para la empresa que quiera contratarnos, por lo que tenemos que tener especial cuidado.

Una regla de oro es diferenciar nuestro perfil personal del profesional, es decir, debes tener claro cuál es la barrera que diferencia lo privado y lo público, ya que si estos se mezclan pueden surgir problemas e incluso llegar a perjudicarte en la búsqueda laboral. Cualquier información colgada en internet es en principio púbica, puede acceder cualquiera, inclusive tu futuro jefe. Si quieres colgar fotos de tus horas de ocio y diversión, juergas y escenas que no favorezcan tu imagen junto a tu futura empresa, el consejo es no mezclarlas con tu currículum en el mismo portal, sino que es conveniente utilizar otros servicios u otras redes para los contactos profesionales. En este aspecto, lo más sencillo es crearte otra cuenta para Facebook, por ejemplo, que uses solo de forma profesional y no mezclarla con asuntos personales. Eso siempre será más fácil que quitar etiquetas a las fotos, borrarlas, crear listas de amigos cercanos, etc. Una vez que tengas este perfil profesional, puedes incluir la URL en el currículum en papel o en candidaturas online para que los encargados de RR.HH. puedan ver la información extra que contiene tu perfil en caso de estar interesados.

Hace tiempo que quedó atrás la búsqueda de empleo por métodos tradicionales y, ahora, colocar nuestro CV online, ya sea subiéndolo en sitios de empleo o abriendo un perfil en redes sociales, nos abre nuevas e infinitas posibilidades laborales.