La clave de la formación bonificada


Cuando se piensa en “formación bonificada”, en seguida vienen a la cabeza diferentes preguntas y algunos prejuicios, generalmente relacionados con el importe de esa formación (si se lo pregunta el empresario) y la manera de pedirle a la empresa que le “pague” un curso (si se lo pregunta el trabajador). Bien, aquí vamos a tratar de ponernos en la piel de uno y de otro para aclarar esas dudas y comprender qué es exactamente eso de la “formación bonificada”.

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Empresario: ¿Cuánto me va a costar?

Centro de formación: Nada.

E: ¿Es gratis?

C.F.: No.

E: ¿Entonces?

C.F.: Entonces, ahí está el quid de la cuestión. El crédito para gastar en formación no es un regalo y, por supuesto, no sale de la nada. El importe de esa formación ya lo ha pagado la empresa en concepto de cuota de formación profesional durante el año anterior. Si una empresa no gasta el crédito de formación, simplemente no obtiene ningún beneficio de ese dinero que, repito, ya ha pagado. Si lo utiliza, les estará dando a sus trabajadores las herramientas necesarias para realizar de la mejor forma posible su trabajo.

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Trabajador: ¿Cómo le digo a mi jefe que quiero hacer un curso y que tiene que pagarlo aunque se lo bonifique?

Centro de formación: ¿Has visto la tabla anterior? Ahí se ve claramente que tu empresa ya ha pagado una cuota obligatoria de formación profesional en los Seguros Sociales del año anterior. Ahora bien, ese curso que quieres hacer lo imparte un centro de formación y tu empresa, lógicamente, tendrá que pagar por él. Después, sencillamente, se descontará el importe del curso en los Seguros Sociales del mes siguiente a su finalización. ¿Ves algún “gasto” en todo ello?

Trabajador: Es decir, le digo que es gratis, ¿no?

C.F.: Más que eso. Se podría pensar que haciendo formación bonificada, tu empresa recupera con esos cursos lo que había pagado el año anterior en concepto de formación profesional, ¿verdad? “Lo comido por lo servido”, que se suele decir. Si tu jefe tiene una empresa es para obtener beneficios, no para quedarse como estaba. Hazle saber que invertir ese crédito de formación en sus trabajadores es invertirlo en la empresa. Háblale del Retorno de la Inversión, seguro que le suena. ¿Qué beneficios trae para la empresa que sus trabajadores estén más capacitados para realizar su trabajo, que sepan usar mejor los programas informáticos, que estén al día en temas administrativos y contables, que mejoren en idiomas extranjeros, que sepan de qué va esto de la web 2.0, las redes sociales y el community management? Háblale de todo eso y verá que este tipo de formación no solo está 100% bonificada, sino que es 200% rentable para la empresa (o más).

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En entradas posteriores, iremos viendo los pasos necesarios para que la empresa pueda gestionar su crédito de formación de la mejor manera posible.

 

SITIO DE INTERÉS: en la web de la Fundación Tripartita, las propias empresas pueden calcular su crédito de formación: Simulador de crédito

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